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El correo electrónico, como el agua: limpio
Se suele decir que cada vez es más frecuente la externalización de servicios en las empresas, pero si nos paramos a pensar, es un sistema de trabajo que ya se ha empleado desde hace mucho tiempo, aunque no se le llamara así. Tareas como la limpieza de las oficinas, el mantenimiento de las instalaciones eléctricas o el suministro de agua potable se han encargado a otras empresas, ya que exigen personal especializado y, en muchos casos, no es posible que se haga por parte de la propia empresa, como el suministro de agua. A la empresa de suministro de agua corriente ¿qué se le pide? Sencillamente, que el agua sea potable, no se corte y tenga presión suficiente. Pero ¿qué se le pide a un ISP? Que nos dé ancho de banda y que no se corte la comunicación. Curioso, se le pide casi lo mismo que a la empresa de agua; pueden trazarse similitudes: si al ISP le exigimos que tenga unos buenos servidores, al proveedor de agua le suponemos que sus depósitos sean adecuados; si queremos que nos den alojamiento para nuestras páginas web, al de agua le podemos pedir que instale fuentes para que el agua salga fría.
Todo viene a ser casi lo mismo, excepto un punto muy importante: la potabilidad del agua que se le exige (y se le supone, por supuesto) al proveedor de agua, no se le exige al ISP. No nos preocupamos por la calidad de los contenidos de nuestra línea de comunicación, mientras sigan entrando paquetes IP a la velocidad adecuada y mientras no se corte ese flujo de comunicación, estaremos contentos.
Mientras, dentro de esos de Kb o Mb por segundo, están llegando a nuestros servidores grandes cantidades de malware, o de spam, o de timos... mientras que lleguen, estaremos contentos. Eso sí, aunque el agua tenga un ligero color turbio, o huela un poco más a cloro de lo normal, estaremos llamando inmediatamente al suministrador para quejarnos. Y aunque no suponga ningún riesgo para la salud, queremos que todo llegue perfecto.
¿Quién le ha pedido a un ISP que le limpie el tráfico de Internet de malware? Que Internet tiene riesgos nadie lo duda, por eso se asume que en cuanto un usuario conecta su ordenador y empieza a recibir correo electrónico, en su buzón pueden aparecer muchas variantes distintas de malware, spam, engaños, timos... ¿Por qué tienen que llegar hasta los servidores internos esos mensajes?
Los proveedores de Internet tienen una gran responsabilidad en el contenido de la información que suministran a sus clientes. El proveedor de agua tiene ciertos compromisos (contractuales y tácitos) y comprueba que llegue con unos determinados parámetros de salubridad. Ningún cliente aceptaría agua en su empresa que no hubiera sido correctamente depurada, ¿por qué debemos asumir que el correo electrónico llegue plagado de anuncios de extrañas pastillas para incrementar el vigor sexual?
La solución es muy sencilla. Si el ISP ofrece algún tipo de servicio de correo limpio, acójase a él. Pero no busque que le eliminen indiscriminadamente los ficheros adjuntos sencillamente "porque son peligrosos". Los mensajes deben analizarse concienzudamente, y no solo en busca de los contenidos peligrosos clásicos, como virus y demás, sino que cualquier forma de código malicioso debe ser detectada incluso sin ser conocida.
Una vez que tenga contratado el servicio, verá cómo "milagrosamente" su servidor de correo interno alcanza un nuevo status de tranquilidad, y los usuarios de la red notarán que cuando llegue un correo electrónico será limpio, sin amenazas y sin riesgos. Entonces conseguiremos abrir el correo electrónico con la misma tranquilidad que nos tomamos un vaso de agua.
Fernando de la Cuadra Editor Técnico Internacional Panda Security
Etiquetas: correo, electronico
¿Cómo tener éxito en los proyectos?
Tiempo y dinero. Los expertos en la gestión de proyectos coinciden en afirmar que los principales factores que influyen en el éxito de los proyectos están definidos por la gestión del tiempo y el control presupuestario sobre los mismos. Más importante y complejos, no obstante, es medir y cuantificar el éxito de cada uno de los proyectos que emprendemos.
Muchos expertos definen este éxito como el valor de negocio que entrega un proyecto en el momento de su ejecución y finalización; otros defienden la idea de que el valor real de éxito se produce en una fase posterior de madurez y consentimiento dentro de la estructura organizativa. En mi opinión, sin embargo, es una combinación de ambos aspectos, ya que el éxito del proyecto se centra en el control, disciplina y rigurosidad del mismo durante el período de ejecución, haciendo énfasis en los cuatro conductores principales del valor del proyecto: ¿reducción de costes?, ¿crecimiento del negocio?, ¿velocidad? y ¿eficacia? Posteriormente, es también fruto de un correcto seguimiento y evaluación que facilite una mejor adaptación y asimilación por parte de la organización de los objetivos del proyecto a medio plazo, a partir del cual se obtendrá el pay back de la iniciativa.
Éxito del proyecto = f (entrega a tiempo, calidad concertada, en presupuesto, valor de negocio)
Finalizar un proyecto en tiempo y presupuesto no conduce necesariamente al acierto y al éxito. De hecho, un proyecto puede haber sido completado a tiempo y bajo el presupuesto pactado y, sin embargo, no ser acertado para la organización al no mejorar la calidad y el crecimiento globales. Una forma más eficaz para determinar la definición verdadera del éxito del proyecto es analizar las carencias asociadas a la realización de un proyecto.
Muchos ejecutivos me comentan que sus proyectos han fallado porque la solución adoptada no era la más correcta; porque la tecnología implementada era la mejor y más avanzada del mercado, pero no era la que mejor se adaptaba a sus necesidades. En estos casos, los procesos analizados no contemplaban la gestión del cambio o los impactos que implicaban cada uno de ellos, con lo que los dueños del proceso no se adherían a las nuevas políticas y procedimientos. Todo ello nos conduce al único elemento de éxito realmente clave: las personas, tanto internas como externas a la organización. Los agentes internos tienen a su favor el conocimiento de toda la empresa, gozan de credibilidad interna, mantienen relaciones con los gerentes y poseen información de cada uno de los departamentos o áreas sobre sus problemas, necesidades, conflictos... En definitiva, están familiarizados con los productos y la tecnología. En su contra figura el hecho de no disponer de una visión objetiva de lo que sucede: están tan involucrados en los sucesos organizacionales que pierden la óptica que se requiere para la identificación minuciosa de factores que representen un riesgo para la empresa. En el lado opuesto están los agentes externos, consultores eventuales con conocimientos especializados en la teoría y los métodos que penetran en la organización a fin de estimular el cambio. La ventaja de su contratación es su perspectiva objetiva y "fresca" (no viciada por su vinculación a la organización) respecto a los problemas que afecten a la empresa. Estos agentes externos utilizan una metodología especial y unas habilidades avanzadas para conocer en detalle los aspectos particulares que afecten a la organización. Sus limitaciones pueden provenir de un escaso o inadecuado conocimiento de la historia, cultura, operación, procedimientos y personal de la organización. Esta desvinculación les facilita una mejor disposición para hacer cambios drásticos, ya que no tendrán que enfrentar las consecuencias que se desprendan del proceso, lo que no sucede con los agentes internos, que cuidan más no herir susceptibilidades. Según mi experiencia en organizaciones de diversa índole y tamaño, lo más recomendable es una combinación de ambos: unos identificarán desde una óptica externa las situaciones o elementos perjudiciales a la organización, y otros ejecutarán y supervisarán el mantenimiento del nuevo modelo definido en el proyecto a realizar.
Por ello, aunque un proyecto esté en tiempo y en presupuesto, si las personas no invierten el suficiente tiempo en la fase de ejecución, los objetivos del proyecto no se alcanzarán y no se obtendrá ningún valor de negocio. En otras palabras, el valor de negocio es un multiplicador que aumenta el éxito total de un proyecto, por lo que, cuanto mayor valor de negocio se alcance, más acertado será el proyecto. Esto significa que aunque un proyecto no esté en tiempo y/o en presupuesto, puede todavía ser acertado si se alcanza el valor de negocio del proyecto, siempre y cuando contemple un mínimo en cuanto a la calidad concertada al inicio del mismo. Las compañías que entregan proyectos sin suministrar valor de negocio alguno perderán en última instancia beneficios, no conseguirán un crecimiento del negocio y perderán competitividad. Por el contrario, la organización que utilice el tiempo, el dinero y los recursos lo más eficientemente posible habrá ganado siempre.
Existen también otros casos en los que se emprende un proyecto con unos objetivos definidos y claros, pero que no han sido correctamente medidos al comienzo. A medida que avanza el proyecto, los objetivos definidos inicialmente se desintegran y son sustituidos por otros, desconociendo de una forma tangible, medible y objetiva si son mejores o peores a los iniciales. Por esta razón es tan necesario catalogar y medir el éxito de un proyecto, así como escribir la memoria del mismo una vez finalizado, ya que favorece el desarrollo de equipos de mejora continua para afrontar los siguientes proyectos. Por último, el responsable de un proyecto debe tener siempre presente sus objetivos estratégicos y no distanciarse de ellos en ningún momento del proceso de ejecución. Tener presente constantemente estos objetivos estratégicos garantizará que la organización no se salga del camino hacia el éxito.
Alfonso Ramos Director de Seidor Estrategias Etiquetas: exito, proyectos
Feliz cumple-mes
El RD 1720/2007, de 21 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de desarrollo de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de protección de datos de carácter personal (LOPD), ha cumplido un mes desde su entrada en vigor el pasado 19 de abril. ¿Qué interés ha suscitado en las organizaciones, de ámbito público o privado, y en los ciudadanos?. La Agencia Nacional de Protección de Datos (AGPD) probablemente pueda responder a esta pregunta. Lo cierto es que en su página Web, en la sección "Preguntas mas frecuentes" del "Canal del ciudadano" no aparece ninguna pregunta acerca de la aplicación del nuevo reglamento, si en cambio al antiguo (RD 994/1999). No queremos decir que las preguntas que aparecen no sean de interés en la actualidad, ciertamente no han perdido vigencia y en algún caso los términos usados en la respuesta ofrecida me hace pensar que ha sido tenido en cuenta nuestro reciente y flamante nuevo RD 1720, por ejemplo referencias como "el ejercicio del derecho de cancelación o rectificación es personalísimo", mismo término que se encuentra en el artículo 23.1. En la Web de la AGPD aparecen constantes referencias al nuevo Reglamento y se ofrecen ayudas a los responsables de los ficheros para su aplicación, pero no se recogen inquietudes acerca de las nuevas obligaciones que impone, o bien no se han suscitado cuestiones acerca de dichas obligaciones o no han tenido tiempo de actualizar el "FAQ" referido en el párrafo anterior. Han de saber que respecto a los ficheros inscritos con anterioridad al 19 de abril de 2008, en función de quien es el responsable del tratamiento, y en función de la criticidad de los datos, han de ser revisados los documentos de seguridad de los ficheros que los contienen y permiten su tratamiento. También deberán estar implantadas las medidas de seguridad pertinentes y de acuerdo a lo dispuesto en el Título VIII. Así se producirán tres hitos, el 19 de abril de 2009, el 19 de septiembre del mismo año y el 19 de abril de 2010, en los que según el caso, cada cual habrá de haber finalizado esta tarea.
También las organizaciones que tengan inscrito un "código tipo" deberán notificar a la AGPD las modificaciones necesarias en estos, con el fin de adaptar su contenido a lo dispuesto en el Título VII del RD 1720, antes del 19 de abril de 2009. La novedad más importante que trae el RD 1720 es que, al igual que la LOPD, comprende tanto el tratamiento automatizado de los datos de carácter personal como el tratamiento no automatizado, por lo que las organizaciones habrán de realizar nuevas inscripciones de ficheros (además de los que permiten el tratamiento automatizado) y deberán cumplir con medidas de seguridad específicas para ellos. Por otra parte, aunque el RD 1720 clarifica cosas respecto al RD 994 y recoge la experiencia de los años de vigencia de aquel, es notablemente mas extenso (incorporando disposiciones que extienden varias regulaciones, como los RD 428/93 o el 1332/94, e incluso sentencias que forman parte de la jurisprudencia), y su interpretación está relacionada con la de muchas mas disposiciones legales, reglamentarias y administrativas por lo que permite sopesar la dificultad que adaptarse a la LOPD tiene para las organizaciones. Estas han de pensar en un "sistema de gestión" que les permita valorar el riesgo de incumplimiento legal, implantar las medidas de seguridad necesarias, verificar su funcionamiento para ver si efectivamente el riesgo está siendo paliado, y en consecuencia reactuar sobre las medidas y los sistemas de tratamiento mismos para asegurarse de cumplir con la Ley. En fin todo esto es solo el principio de lo que nos viene encima, pues por lo pronto lo primero que responsablemente deberemos hacer es leernos y asimilar el RD 1720, que a fuerza ahorcan y a estudiar toca. Pero no obstante "es un hecho que quien cuente con un sistema de gestión de seguridad de la información (SGSI), mas aún si este es conforme a la norma ISO/UNE 27001 y está certificado por una entidad acreditada para ello, aun cuando su alcance sea muy limitado, tiene gran parte del camino andado".
José Antonio Castilla Barea. Auditor Certificado de Sistemas de Información y Comunicaciones (CISA). Consultor en Seguridad de la Información Grupo Avante
Etiquetas: cumpleaños, tecnología
El éxito del "todo en uno"
Hoy en día, ante las restricciones presupuestarias y el control de gasto en las empresas, los grandes fabricantes nos hemos visto en la obligación de ofrecer a los clientes no sólo soluciones tecnológicas que estén alineadas con sus necesidades reales de negocio sino que además maximicen sus inversiones en TI, con la garantía de que no les van a fallar en los momento críticos. Y en el mundo de los sistemas de impresión esas dos máximas se traducen en una filosofía que impregna a todos los que formamos Kyocera: la promoción de programas de ahorro de impresión (KYOclick) y la apuesta por tecnologías limpias que ayuden a preservar el medioambiente (ECOSYS). Desde sus inicios, Kyocera se dio cuenta de los perjuicios que las actividades comerciales pueden provocar en el medio ambiente y en la vida de las personas. Por ello, hemos puesto todo de nuestra parte para tener siempre presente la necesidad de buscar un equilibrio entre el desarrollo económico y la preservación del entorno natural.
En este sentido, en Kyocera no sólo nos exigimos y aplicamos unas estrictas medidas de preservación medioambiental, entre las que se incluyen la protección de la capa de ozono o la reducción de los residuos; sino que hemos sido capaces de hacer lo que pocos pensaban que era posible. Es decir, desarrollar productos "verdes" que, siendo respetuosos con el cuidado y preservación del planeta, ayudan a incrementar drásticamente la productividad de las empresas. Hay que tener en cuenta que en los próximos años vamos a asistir a la consolidación de tecnologías basadas en materiales y componentes ecológicos. Desde esta perspectiva, la apuesta y el compromiso de Kyocera con el medioambiente son totales. No ya sólo con equipos de componentes de larga duración, sino que además están fabricados libres de metales pesados (tóner sin selenio o mercurio), materiales para el embalaje totalmente reciclables, entre otras cosas. Un claro ejemplo de esto es nuestra tecnología pionera Ecosys. Una tecnología que permite a las empresas reducir notablemente sus costes, ya que los productos están equipados con componentes de larga duración que aseguran una mayor fiabilidad y ciclos de mantenimiento mucho más duraderos que el de cualquier material convencional. Uno de esos materiales principales que diferencia a nuestras soluciones de gestión documental, es el silicio amorfo, que garantiza en nuestros equipos un ciclo de vida útil de entre 300.000 y 500.000 impresiones, mientras que los tambores tradicionales no duran más de 60.000 u 80.000 páginas.
Ligado también a un uso eficiente de los recursos, desde Kyocera hemos creído siempre en el modelo de pago por copia, adelantándonos al resto del mercado en la introducción del programa de "pago por uso" KYOclick, convertido en un referente del sector. La ventaja de este programa es que es válido para cualquier tipo de empresa y sector de actividad, y repercute directamente en los presupuestos y control de costes de las empresas, por lo que está teniendo una muy buena acogida en las empresas y goza de una amplia proyección de futuro, dado que el coste de impresión puede suponer en torno al 3% de la cifra de negocio de una empresa.
Para ponerlo en marcha es necesario analizar las necesidades de cada cliente y plantearles una adecuada propuesta que se traduzca en una reducción considerable de sus costes, y que comprenda los equipos, la instalación, el mantenimiento, el servicio técnico, todos los consumibles y la suficiente flexibilidad para adaptarse a las diferentes necesidades de las empresas. Como prueba del éxito del programa, durante los dos primeros años de vida, Kyocera cuenta ya con casi 4.500 contratos y más de 5.500 equipos bajo el sistema KYOclick. Y nuestro compromiso va más allá, pues este año esperamos llegar a 10.000 equipos instalados bajo pago por uso.
Estas cifras, junto a la satisfacción de nuestros clientes -que se traduce en la constante renovación de contratos- demuestran que es posible ofrecer a las empresas una combinación única de innovación, de tecnologías y equipos de gran productividad y respetuosos con el medio ambiente, y un conjunto de servicios profesionales de máxima garantía, al precio más competitivo del mercado. En definitiva, una oferta ganadora todo en uno, que es símbolo de calidad, confianza y garantía.
Jesús Contreras, Director de Desarrollo de Negocio Kyocera Mita España
Etiquetas: información, tecnología
El nuevo reglamento de protección de datos
Ha entrado en vigor el nuevo Reglamento de desarrollo de la Ley Orgánica de Protección de Datos de carácter personal. Es una norma muy esperada, ya que es el primero que se aprueba desde la entrada en vigor de esta Ley. Es mucho por tanto lo que se espera de él, ya que debe aclarar la dispersa normativa en protección de datos, y hacer más fácil su cumplimiento por parte de las empresas y Administraciones Públicas.
Este Reglamento introduce importantes novedades, entre las que destacaremos las siguientes: Se excluye del cumplimiento de esta normativa a los ficheros que traten datos de personas jurídicas, como ya venía ocurriendo, y como novedad también se excluyen los ficheros que se limiten a incorporar los datos de las personas físicas que presten sus servicios en aquellas, consistentes únicamente en su nombre y apellidos, las funciones o puestos desempeñados, así como la dirección postal o electrónica, teléfono, y número de fax profesionales. Esta medida afecta, entre otros, a ficheros como los de contactos, clientes, y proveedores.
Otro aspecto a destacar es que se regula el bloqueo de datos como paso previo a la supresión de los mismos en el proceso de cancelación de los datos.
En cuanto al consentimiento, eje fundamental del Derecho Fundamental a la protección de datos, obtiene una pormenorizada regulación. Ahora, la carga de la prueba de su captación corresponde al Responsable del Fichero, la empresa que posee el fichero. Por otra parte, cuando el consentimiento se vincule a una relación contractual, se distinguirá el caso en el que el tratamiento del dato se encuentre vinculado a ésta, del supuesto en el que la finalidad no guarde relación directa con el contrato. En este último caso, el consentimiento se prestará de modo independiente y no se permitirán procedimientos como las casillas premarcadas, muy en boga en los formularios a través de páginas web.
También se fija un completo estatuto del Encargado del Tratamiento, imponiendo al Responsable del Fichero un deber de vigilancia que antes no existía, y permitiendo la subcontratación por parte del Encargado.
Respecto a las medidas de seguridad, determinados ficheros de nivel alto pasan a ser de nivel básico, aquéllos que contienen datos especialmente protegidos de manera accidental o para el cumplimiento de deberes públicos, como podrían ser algunos ficheros de nóminas. Por el contrario, otros ficheros, como los que contienen datos de violencia de género, se incorporan al club de aquellos que tienen que establecer medidas de seguridad de nivel alto. Es de destacar también la obligación de incluir en el documento de seguridad, a los ficheros en formato no automatizados, como son los que están en papel.
Todos estos cambios no son fruto del capricho del Legislador, sino que son producto de la experiencia adquirida por la Agencia Española de Protección de Datos, la Jurisprudencia establecida durante estos últimos años, y algo muy importante, el debate social suscitado durante la tramitación de este Reglamento, en donde han participado numerosos colectivos. Por todo ello, cabe esperar que este Reglamento además de para aclarar la normativa y facilitar su aplicación, sirva fundamentalmente para difundir la cultura de protección de datos entre todos nosotros, personas, empresas y Administraciones Públicas.
Pedro Rodríguez López de Lemus Presidente de la Asociación Andaluza de Comercio Electrónico
Etiquetas: datos, ley, protección
Tecnología de virtualización, una inversión rentable
Los administradores de Sistemas afrontan cada día retos muy importantes para mejorar la gestión de las infraestructuras TI de sus empresas. La búsqueda de nuevas soluciones que ayuden en esta labor se ha convertido en la principal estrategia a seguir y, sin duda, una de las tecnologías en la que han encontrado mayores beneficios es la Virtualización.
Así lo anunciaba también a principios de año la consultora Gartner que en un estudio reveló las soluciones TI estratégicas para el 2008 dejando claro la importancia de la Virtualización y que la ausencia de la misma en las empresas les reportaría grandes desventajas frente a sus competidores.
Y es que son numerosos los beneficios que la virtualización puede aportar a las compañías. Así, la introducción de ésta en el almacenamiento de información será masiva en un futuro próximo, ya que considerando la información como uno de los mayores activos para las empresas, la optimización de su almacenaje y gestión ya se ha convertido en uno de los principales intereses de los directores de Tecnología.
Pero además del ahorro de costes en infraestructuras que supone contar con una infraestuctura virtual, esta tecnología fomenta el crecimiento sostenido de las empresas, optimiza los recursos de TI, ahorra energía y aumenta la productividad.
Hay que destacar además otro aspecto: la virtualización no se está valorando únicamente por sus beneficios económicos, sino también por su contribución a una mejora del tratamiento que las empresas dan al medio ambiente, a través de lo que se ha llamado Green IT, que se refiere a la eficiencia energética que la virtualización de servidores puede generar en los Centros de Procesamientos de Datos, derivada, entre otras cosas, de la eliminación de uno de los problemas más graves de los CPDs: la refrigeración de la pecera.
Además de la aplicación de la virtualización en la consolidación de servidores está tomando fuerza la virtualización de los escritorios (Virtual Desktop Infraestructure), que cada vez tienen más presencia en las estrategias empresariales de las compañías, pues ofrece algunos beneficios inmediatos como la flexibilidad, ya que permite habilitar varios PCs a un mismo usuario, o la creación de nuevos ordenadores de forma automática.
Mediante la implementación de escritorios virtuales, las compañías pueden centralizar las aplicaciones más cotidianas para el funcionamiento de una empresa (el procesador de textos, el navegador, etc...), que normalmente se ejecutan en un entorno de usuario.
La seguridad es otra de las grandes bazas de la virtualización. Es por todos sabido que las compañías están cada vez más preocupadas por implementar Sistemas de Gestión de Seguridad en la Información (SGSI) y planes de continuidad de negocio. La virtualización favorece y facilita la recuperación frente a desastres. La posibilidad de hacer pruebas de contingencia con los sistemas en producción, o poder definir todos los perfiles de usuarios previamente a un desastre son algunas de sus aplicaciones y esto hace que en esta dirección la virtualización también reduzca costes, ya que no sería necesario parar la actividad de las empresas o solventar los problemas con horas extras que incrementen los gastos del departamento de Sistemas.
A pesar de que se trata de una tecnología que en sus comienzos precisa de un sistema de gestión adecuado que garantice su éxito, la virtualización asegura el ROI de la inversión a corto plazo, ya que supone un gran ahorro de costes en infraestructuras.
Como hemos visto, en definitiva, se trata de una alternativa de futuro, ya que la tecnología de virtualización permite a las empresas obtener grandes cifras de crecimiento. No sólo mejora la eficiencia energética y la eficacia de sus centros de procesos de datos reduciendo su coste total, sino que también optimiza la gestión de los servidores y equipos de escritorio, reduce los riesgos de seguridad y garantiza la recuperación de la infraestructura implicada en los procesos de negocio ante una contingencia total o parcial. Pedro Tortosa Director General de ErmesTel Etiquetas: tecnología, virtualización
SOA: la arquitectura tecnológica para las empresas del Siglo XXI
¿Quién no ha escuchado hablar de SOA (Software Oriented Architecture)? Las Arquitecturas Orientadas a Servicios representan el máximo exponente de la evolución tecnológica en los últimos cuarenta años: desde los sistemas Mainframe en los 70, pasando por Cliente-Servidor de los 80 hasta llegar a las Arquitecturas Distribuidas (Corba, RMI, DCOM) en los años 90 para culminar en SOA como la arquitectura del siglo XXI. Pero SOA es "algo más que una arquitectura", ya que realmente se trata de un nuevo paradigma formado por un conjunto de tecnologías, herramientas y metodologías. Básicamente podemos decir que SOA es un método para construir sistemas de información a partir de componentes débilmente acoplados, denominados "servicios", los cuales desempeñan funciones específicas de negocio. Además SOA, al apoyarse en estándares tecnológicos aceptados por toda la industria, garantiza la máxima interoperabilidad entre aplicaciones, es decir, con SOA es posible que una aplicación "se conecte" con cualquier otra, independientemente de la tecnología, de la plataforma hardware, del software con la que haya sido desarrollada e incluso del proveedor.
Es importante destacar la estrecha relación de SOA con "la Web", ya que la principal arquitectura SOA, los Servicios Web, se apoyan en los protocolos y estándares de información de Internet (HTTP y XML respectivamente). Otros sistemas más avanzados, como los ESB (Enterprise Service Bus) permiten comunicar aplicaciones heterogéneas utilizando un "bus de comunicaciones" y basándose en estándares para la integración de sistemas como JBI (Java Business Integration). Asimismo, los conocidos como BPMS (Business Process Management Suites) van más allá, y utilizando técnicas de Orquestación y Coreografía de Servicios Web, permiten la automatización, simulación y monitorización de distintos servicios para crear verdaderas aplicaciones de negocio, utilizando lenguajes estándares para la ejecución de procesos, como es el caso de BPEL (Business Process Execution Language) o herramientas gráficas y cuadros de mando empresariales apoyados en BAM (Business Activity Monitoring).
Pero el objetivo fijado por las empresas para abordar proyectos SOA/BPM se debe centrar en la "B de Business", es decir, alinear la visión IT con la visión de negocio, aunque en general, unificar estas dos visiones es una tarea compleja y problemática. Sin lugar a dudas, SOA puede aportar una visión común del negocio, con múltiples beneficios para las empresas pero va a requerir de un cambio cultural en las organizaciones y un nuevo enfoque TIC a la hora de abordar el desarrollo de proyectos. Es lo que se conoce como "Gobierno SOA", por el cual las compañías deben definir las normas y criterios de gestión de los servicios, tanto desde el punto de vista tecnológico, como organizativo y funcional.
Señalar también que en los últimos meses están apareciendo nuevos conceptos alrededor de SOA, como SCA (Service Component Architecture) que simplifica el desarrollo e implantación de aplicaciones dentro de una arquitectura SOA o la tecnología CEP (Complex Event Processing) mediante la cual las compañías son capaces de procesar en tiempo real una gran cantidad de eventos complejos de negocio dando paso a un nuevo tipo de arquitectura: EDA (Event-Driven Architecture).
Es indiscutible que SOA no es "otra moda" sino que representará la arquitectura dominante en los próximos años, siendo la llamada "Web 2.0" la que marcará el futuro de SOA. Mientras tanto, aprovechemos la oportunidad que nos brindan las arquitecturas actuales (Servicios Web, ESBs y BPM) para poner el énfasis en los procesos de negocio empresariales y construir un verdadero "puente tecnológico" con nuestros partners, clientes, empleados y proveedores.
Víctor Ayllón Consultor de Tecnología de Avante Formación Etiquetas: SOA, Web 2.0
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