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Una extraña sensación ...
 Mientras espero a que me atienda el alcalde de Punta Umbría, que está terminando una reunión en el Salón de Plenos de su Ayuntamiento, me fijo en un cuartillo lateral donde aparece esta vieja silla y, sobre ella, esta máquina de escribir, que parece desdentada y protestona. Debe llevar allí meses, esperando que alguien se fije en ella y la mande a Dios sabe dónde. A mí, mientras me hacen esperar más de la cuenta, se me dispara el recuerdo de los tiempos en que estas máquinas eran las reinas de la escritura y su posesión te daba un marchamo de calidad intelectual y de dominio tecnológico. Hoy es un vestigio del pasado que de nada sirve ya, pero no estaríamos donde estamos si no hubiera sido por ellas. Estuve a punto de decirle al alcalde que si no le importaba que me la llevara y les quitara ese trasto de en medio, pero me pareció que yo tampoco tengo sitio ya para montar un museo. Bastante museo tengo ya en la cabeza, que muchas veces se convierte en un lastre ? o en una garantía de equilibrio.
Nerviosito por la transición (II)
Ya escribí el pasado día 14 de la decisión que tomé de contratar mi ADSL con Telefónica y abandonar, después de 4 años, los servicios de Wanadoo - Orange, después de que éstos últimos no me ofrecieran los mismos servicios. Mi preocupación por el tiempo que pasaría sin ADSL real no estaba justificada, porque echó a andar en cuanto instalé el nuevo router que me enviaron. El problema vino cuando llamé a Orange para darme de baja. Fue al 902051151 y me atendió Jorge Sanz, a las 17 horas del día de ayer. El tal Sanz se negó a darme de baja, diciéndome que tenía que explicarle las razones. Cuando le dije que no tenía que dar explicaciones y que mi decisión era personal y técnica, insistió e insistió, diciéndome que ellos me daban lo mismo y a mejor precio (por qué no me lo dijeron antes, digo yo porque se lo he consultado 6 veces en los últimos meses) y que iba a perder dinero si me iba a otra compañía. 15 minutos después insistía e insistía y se negaba a gestionar la baja. Le dije entonces que respetara mi libertad individual y que se limitara a ejercer su trabajo y me diera de baja, pero me dijo que lo hacía por mí, que le explicara una vez más la causa de mi baja y que ellos me iban a ofrecer algo mejor. Treinta minutos después seguía insistiendo (la llamada la pagaba yo) y tuve que decirle que por favor me respetara y me dijera si iba a darme de baja o no. Y no, insistía. En ese momento me enfadé mucho y le dije que iba a llamar a la Jefatura de Comunicación y que iba a quejarme del trato, puesto que estaba atentando claramente contra mí. En ese momento se calló y me dijo que vale, que me daba de baja y que ?lamentaba tener que ayudarme a perder dinero?. 15 minutos después, o sea 45 minutos desde que llamé, me dio el número de referencia de mi baja. En ese momento, sin perder la compostura, le dije que había hecho un flaco favor a su empresa porque había atentado contra el principio básico del respeto y había traspasado la barrera de la mínima educación. Ahora espero que el proceso siga y no me encuentre con ninguna otra sorpresa. Que no me pasen recibos infundados y que, por Dios, mantengan el mínimo de cordura que ayer se me exigió a mí. Dios nos libre de los ?call center? y de algunos que piensan que van a heredar la empresa comportándose, y lo digo con todas las letras, de una forma fascistoide, impropia de la sociedad en que vivimos. Afortunadamente, conseguí no ponerme a su altura? pero me faltó poco.
Cobrar también a los receptores de llamadas a móviles
El anuncio de la comisaria europea de plantear la posibilidad de que parte de las llamadas a móviles las paguen los receptores ha levantado una polvareda importante en esta España nuestra donde nunca se ha hecho esto. El tema pasa por la tarifa de ?terminación?, que son las que las compañías telefónicas cobran a otros operadores por el uso de su red cuando la llamada de un abonado se dirige a otro de una compañía distinta. Vale, es una opción, pero desde el primer momento se ha enfocado la cosa sólo desde la posibilidad de que, a largo plazo, puedan abaratarse los costes, como ha ocurrido en Estados Unidos, donde esta práctica es habitual. Personalmente creo que el caso de España es muy distinto al norteamericano, porque allí ? oh templo del capitalismo ? nadie tiene más de un 30 % de mercado y la política de tarifas planas es la habitual. Ahora mismo, cualquier ciudadano norteamericano puede suscribir una tarifa plana para llamadas a cualquier operador nacional y con el tiempo que sea a un precio de 90 dólares (unos 60 euros). ¿Se imaginan esta situación en España? Sinceramente no me la imagino por ahora, no porque el cliente está ya maduro, sino porque las compañías ? con la excusa de utilizar el aparato como moneda de cambio ? retienen a los clientes bajo fuertes compromisos y altas tarifas que garantizan una rentabilidad altísima a sus accionistas, creando una situación antisocial que, a la larga, nos pasará factura a todos, empezando por ellos. Entonces, criticarán al Gobierno por no abrirles la mano. España sí que es capitalista.
El triángulo de oro
Lo he visto en el blog de Ana Asuero y me ha gustado mucho. El gráfico representa con claridad qué puntos de la pantalla son los que más atraen al usuario, lo que justifica una política de SEO (Search Engine Optimizer) o posicionamiento en buscadores, frente a los gurús que lo consideran innecesario. Un estudio de ?eye tracking? realizado por la empresa Eyetools demostró que la inmensa mayoría de gente dirigía su mirada a un triángulo ficticio formado a la izquierda de los resultados de búsqueda. De este estudio se desprende cómo busca la gente. Suele mirar primero los resultados centrales (entre la posición 1 y 6) y luego mira hacia la derecha, donde presta atención a los tres primeros resultados publicitarios.
Firefox 3
Lo he cargado en los tres ordenadores que son de mi directa incumbencia (mis hijos, mi trabajo y mí mismo) y la verdad es que he notado una cierta mejora en la respuesta, aunque lo que más me gusta es la capacidad que tiene de manejar la barra de direcciones. Compruebo además que puede indexar las descargas y puede relativizarse todo lo que se quiera, sin que ello suponga mayor problema. Ahora, falta que algunos complementos se actualicen, porque he tenido que deshacerme de varios, y la verdad es que ya estaba más que acostumbrado a ellos. Supongo que será cuestión de tiempo. En fin, lo dicho. Me sigue gustando Firefox y ya es el único que uso. Aquellos que desarrollen página web sólo para ser vistas en Explorer tienen un problema.
Nerviosito por la transición
Después de muchas dudas, he dado el paso y ayer tarde me he cambiado a Telefónica ADSL. Han sido cinco años de Wanadoo - Orange donde, al final, acabas dándote cuenta de que no ten dan lo mismo que el dueño del cortijo, que es Telefónica y uno se acaba volviendo pragmático. Es más, en Orange parece que lo entienden y me han dicho que si me quiero ir, que adelante, que no pueden darme más. Lo que me preocupa es la transición. En Telefónica me dicen que no me preocupe, que estaré, como mucho, 24 horas sin ADSL y que la marcación telefónica nunca la perderé. Pero no me creo nada. Ya sabemos todos que uno de los rasgos diferenciadores negativos de esta Sociedad del Conocimiento son los ?call center? auténticos maestros en las encerronas vitales para evitar que el cliente sea crítico. De modo que estoy con las carnes abiertas. De momento, tengo Red, pero no sé ni cuándo ni cómo será la transición.
Gestión documental
Así podríamos definir la información que hoy se ha emitido en Canal Sur TV sobre los procesos de gestión documental que permitirían digitalizar, por ejemplo, los juzgados españoles y evitar situaciones como las del caso Mari Luz y, en general, el colapso real que vive nuestra Administración de Justicia.
Sorpresa en la óptica
Como usuario gafero que soy desde no sé cuándo, cada x tiempo voy a una óptica. Esta vez me decidí por una local, del pueblo donde vivo, convencido de que la cercanía hace el cariño hacia estos negocios, donde uno no sabe nunca a qué atenerse. De hecho, antes fui a una renombrada óptica y me enseñaron los precios de los cristales e inmediatamente me aplicaron, sin conocerme, un descuento del 40%. El viejo truco del 40% y, pese a todo, la gafa salía cara requetecara. De modo que me aventuré en el negocio local y me llevé la sorpresa de estar ante un profesional joven y muy preparado que me aplicó nuevos métodos a la hora de confirmar mi graduación e incluso equilibrar la montura con mediciones faciales, como puede verse en la foto. Decididamente, las nuevas tecnologías han vencido las barreras, excepto las culturales, que esas tardaremos tiempo en superar. Desde luego, como la óptica de mi pueblo, ninguna.
VII Jornadas Profesionales de la Fundación Audiovisual de Andalucía
Serán el 5 de junio, jueves y hay 150 plazas, que confirmará la organización a medida que vayan llegando peticiones. Las VII Jornadas Profesionales de la Fundación Audiovisual de Andalucía, que este año patrocina Sandetel (Consejería de Innovación) están dedicadas al vinculo entre las empresas TiC y las empresas audiovisuales gracias a las nuevas ventanas de explotación de las obras audiovisuales (TDT, TVmóvil, TVIP, Tv por Internet, etc.) y las nuevas tecnologías de la comunicación (hardware y software) que afectan a los procesos de producción, postproducción y distribución de las obras audiovisuales. Dicho de otro modo, aquí está el futuro del sector audiovisual.
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El periodista andaluz Antonio Manfredi, editor de los Servicios Informativos de Canalsur Web y presidente de la Asociación de Periodistas Digitales de Andalucía, analiza la realidad de la nueva sociedad y el impacto de las Nuevas Tecnologías a través de esta bitácora.
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